BARCELONA, 3 (EUROPA PRESS)
La dislexia afecta a un 10 por ciento de la población, según aseguró a Europa Press la presidenta de la Asociación Catalana de la Dislexia, Neus Buisan. Esta alteración neurológica implica, entre otros factores, una dificultad para aprender a leer y escribir, que a veces se traduce en una falta de comprensión de los textos. Esta alteración, que tiene un origen genético, no dispone actualmente de ningún tratamiento médico.
No obstante, "el problema de la mayoría de afectados es el diagnóstico", explicó la presidenta de esta entidad, que actualmente tiene 300 socios. Según la definición de la mayoría de especialistas, los disléxicos son personas que sin tener ninguna alteración física o psicológica y presentar una inteligencia normal, sufren dos años de retraso lector.
Según Buisan, ante esta estandarización "es muy difícil avaluar a los niños disléxicos ya que en la mayoría de casos los diagnósticos no llegan hasta los ocho años, cuando los niños ya llevan más de tres años con dificultades de lecto-escritura". La mayoría de los disléxicos presentan dificultades a la hora de leer, cometen faltas de ortografía, les cuesta formar rimas, y descomponer palabras en sílabas.
También tienen dificultades en recordar una orden dada o confunden el orden y la secuencia de los días de la semana o de los meses del año. "Aunque esta alteración no tiene tratamiento médico, con los años los disléxicos intentan superar sus problemas con voluntad e inteligencia", explicó Neus Buisan.
"Existe una total incomprensión por parte de las administraciones; la dislexia no está contemplada como trastorno y los niños que sufren está alteración se incluyen en el conjunto de necesidades educativas especiales de las escuelas", añadió la presidenta de la entidad de afectados.
La causa de esta alteración debe localizarse en las zonas de tratamiento del lenguaje del cerebro. En este sentido, las últimas técnicas en el diagnóstico por imagen "nos están ayudando mucho", añadió Buisan
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